El proyecto GrowGreen ha hecho posible la ubicación de esta innovadora infraestructura, realizada por el alumnado y dirigida por Carpe Estudio y por la ambientóloga Clara Ferrer. El dispositivo de resiliencia urbana es una de las acciones premiadas al Concurso de Iniciativas Verdes Colaborativas celebrado en el marco del proyecto europeo

Reducir el estrés térmico que genera el pavimento del patio escolar del IES Benicalap, es uno de los objetivos del dispositivo de resiliencia urbana que ha quedado oficialmente instalado en este centro escolar. El alumnado del Ciclo Formativo Artista Fallero del instituto ha sido el encargado de diseñar, construir y levantar esta infraestructura, bajo la idea, supervisión y dirección de Carpe Estudio y la ambientóloga Clara Ferrer, y con el impulso del proyecto europeo GrowGreen.

El dispositivo de resiliencia urbana ha sido una de las ideas premiadas en el Concurso de Iniciativas Verdes Colaborativas que el proyecto convocó el año pasado. El certamen galardonó acciones en la órbita de la sostenibilidad y que pretenden combatir algunos impactos del cambio climático.

El concejal de Innovación y Gestión del Conocimiento del Ayuntamiento de València, Carlos Galiana, ha remarcado que el dispositivo “es una propuesta innovadora, una idea que busca paliar los efectos del cambio climático y que aporta resiliencia a las infraestructuras escolares de nuestra ciudad. Este es el camino que tenemos que seguir”.

Durante aproximadamente tres meses, se han llevado a cabo los trabajos de confección de este dispositivo en los talleres del módulo de Artista Fallero y en la última semana se han ido ultimando las obras ya en el patio del centro escolar. El resultado: una herramienta contra las altas temperaturas y la falta de sombra en el patio, con el fin de que éste sea un espacio más fresco, más amable y más verde.

Trabajo colaborativo y recursos propios

Según explica el portavoz de Carpe Estudio y uno de los impulsores del proyecto, Aitor Deza “esta iniciativa ha permitido el trabajo participativo del alumnado, primero en sesiones de co-diseño donde se trabajó sobre una solución constructiva que incluyera sombra y vegetación, y finalmente en el traslado e instalación. La estructura está formada por dos módulos y se ha prevalecido la estabilidad y la resistencia tanto al tiempo como el uso intensivo de los alumnos, con el objetivo final de combatir el estrés térmico que genera el pavimento del patio durante las altas temperaturas”.

El principal material que se ha utilizado es la madera del gremio de artistas falleros, la cual se ha protegido para aumentar su durabilidad. Según Deza, “se han priorizado los recursos propios del ciclo formativo para fomentar la producción y economía propias del gremio, antes de que acudir a soluciones más comerciales”.

Junto con el alumnado, también han trabajado en este proyecto el profesorado del centro y del ciclo formativo Artista Fallero. Todos juntos han consensuado la solución a partir de las necesidades del instituto.